El barrio güimarero de Los Majuelos, en San Pedro Abajo, vuelve a teñirse de tradición y devoción en honor a San Antonio de Padua tras dos años de parón como consecuencia de la crisis sanitaria. Vecinos y visitantes se acercaron el pasado domingo, 12 de junio, a San Pedro Abajo para disfrutar de una celebración que trasciende en el tiempo.

La víspera de esta festividad inició con la apertura de los altares a las diez de la mañana, en la que los vecinos y vecinas recibieron a residentes y visitantes de toda la Isla que, como cada año, acudieron al municipio para entregarle a San Antonio de Padua la correspondiente ofrenda, así como hacer los votos religiosos. Este año, además, Güímar registró el mayor número de altares, contando con un total de veinte, ubicados en las diversas zonas del municipio.

También, a la misma hora de la apertura, tuvo lugar la caminata organizada por la concejalía de Turismo, en la que cada uno de los guardas relataron sus vivencias, el arreglo de las flores y el origen de esta costumbre, la cual se ha ido transmitiendo de generación en generación.

Carlos Pernía, uno de los tantos vecinos que ha continuado con esta práctica familiar, nos explicó que su devoción al santo portugués se remonta a sus bisabuelos, que por aquel entonces conservaba una estampita de la imagen de San Antonio procedente de su tatarabuela. “Con el paso del tiempo se fue deteriorando y tratamos de mantener la esencia con este cuadro para perpetuar la tradición”.

Lo mismo ocurre con Alexander Gómez que, con solo veinte años, ya tiene su propio altar. En su caso, su devoción al Santo comenzó desde que era un niño.

Por su parte, Francisco Javier nos relató el proceso que conlleva el arreglo de las flores, así como engalanar el altar para que esté listo a la hora de exponerlos. Además, recalcó que un altar de estas magnitudes no se consigue de la noche a la mañana, sino que gracias a los donativos e ir destinando un poco de sus ahorros es que pueden permitirse “ir mejorando cada año nuestro altar de San Antonio”.

La celebración continuó con el encendido de las hogueras en las distintas zonas del municipio, donde familiares y amigos se reunieron para rendir homenaje al santo portugués entre platos típicos canarios, como papas asadas.

Pasadas las 19.30 horas, una vez celebrada la misa en honor a San Antonio de Padua y la consiguiente entrega de panes, dio comienzo el tradicional recorrido y bendición de los distintos altares, principalmente ubicados en el barrio de Los Majuelos, con el pasacalle de la Banda Juvenil de Güímar, además de otras agrupaciones. 

El Ayuntamiento de Güímar agradece la implicación de los participantes por recibirnos con los brazos abiertos en sus altares y de los asistentes, que se han acercado a disfrutar de uno de los días más importantes del municipio. Asimismo, a las agrupaciones que nos han acompañado durante el recorrido, arropándonos con su música. 

Animamos a la población a seguir participando en esta bonita tradición y a asistir a los actos venideros de estas Fiestas Patronales del mes de junio.