La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y el Ayuntamiento de Güímar, han firmado el día de ayer un convenio de colaboración para la puesta en marcha de un programa de prevención del linfedema para mujeres operadas de cáncer de mama, que se impartirá en la piscina del Complejo Deportivo Tasagaya.

A la firma del mismo asistieron Dª. Carmen Luisa Castro Dorta, Alcaldesa del Ayuntamiento de Güímar; D. Gustavo Pérez Martín, primer teniente alcalde; D. Juan Julio Fernández, presidente de la Junta Provincial de la AECC y Dª. Náyade García Marrero, presidenta de la Junta Local de la AECC en Güímar.
Después de la firma, los asistentes visitaron el Complejo Deportivo Tasagaya en compañía de la concejala de Bienestar Social y Sanidad, María del Socorro González Reyes.

En virtud del mismo, el Ayuntamiento de Güímar, prestará este servicio cediendo las instalaciones deportivas y la piscina para el desarrollo del programa acuático, que impartirá un fisioterapeuta los días martes y jueves, de 11:45 a 12:30 hrs., y del que podrán beneficiarse gratuitamente todas las pacientes del municipio.

La Junta Provincial de Santa Cruz de Tenerife de la AECC puso en marcha en el 2001 este programa específico de ejercicios en el agua para la prevención del linfedema. Se inició en la piscina municipal de Santa Cruz de Tenerife con la participación de 11 mujeres. Poco a poco esta iniciativa se ha ido extendiendo a otros municipios e islas para acercar la oferta a la mayor población posible.

Actualmente el programa se desarrolla en los municipios de Adeje, Arona (Los Cristianos), La Laguna (San Benito y La Cuesta), Los Realejos, Guía de Isora, Güímar, Granadilla, Puerto de la Cruz, Santa Cruz y Santiago del Teide y en las islas de La Palma y La Gomera, con la participación de 166 mujeres.

El colectivo al que se dirige son usuarios o usuarias operados de cáncer de mama, que hayan sufrido extirpación de dos o más ganglios linfáticos y que así lo acrediten con el pertinente informe médico y haber recibido, al menos, tratamiento de radioterapia. Además, tienen que haber finalizado sus tratamientos (excepto hormonoterapia) para poder acceder al programa.

 

Objetivos del Programa

Objetivo general: mejorar la calidad de vida de los/as pacientes operados/as de cáncer de mama.
Objetivos específicos:
– Prevenir la aparición del linfedema.
– Mejorar la movilidad del brazo.
– Reducir la inflamación y dureza en caso de aparición del linfedema.
– Enseñar acerca de los cuidados que precisa el brazo.
– Favorecer la creación de una red social satisfactoria.
– Mejorar la adaptación a los cambios en la imagen corporal.

 

Actividades a Desarrollar

Las actividades propias del programa acuático están relacionadas principalmente con ejercicios del tren superior, porque su objetivo es evitar la aparición del linfedema o reducir el mismo. Estos ejercicios se realizan en una piscina climatizada con una temperatura de 8º para prevenir la activación del linfedema y con una profundidad en la que el agua llegue a la altura de la axila del/la usuario/a.

Los ejercicios están dirigidos por una fisioterapeuta o un/a monito/ar acuático previamente formado/a.
El desarrollo de las sesiones se realizará siempre dentro del agua con una duración aproximada de 45 minutos, estructurados de la siguiente manera:

– Calentamiento general (5 minutos).
– Ejercicios específicos aeróbicos del brazo (20 minutos).
– Actividades lúdicas (10 minutos).
– Estiramientos (5 minutos).
– Relajación (5 minutos).

Dadas las características específicas de la patología que presentan los usuarios de este programa, se evitarán estiramientos extremos, sobreesfuerzo, uso prolongado del mismo brazo y cambios bruscos de temperatura y de humedad.

Para el desarrollo de las sesiones, se seguirán las indicaciones prescritas por la fisioterapeuta de la AECC, como por ejemplo el tiempo transcurrido desde la operación, las restricciones de movilidad que presenten, la instauración o no del linfedema. Es de suma importancia el considerar las características individuales de cada usuario/a. En muchas ocasiones, esta población presenta patologías concomitantes (artrosis, fibromialgia,…) que tendrán que tenerse en cuenta a la hora de la planificación de los ejercicios en el agua.

Es recomendable la asistencia regularizada al programa para conseguir unos resultados óptimos y unas valoraciones fiables post programa.

 

El linfedema

En un principio las investigaciones se centraban en el impacto psicológico de la mastectomía y poco a poco se han ido incorporando nuevas necesidades derivadas del diagnóstico precoz, y por tanto, la menor invasión de los tratamientos de elección entre: cirugía radical y conservadora, quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia.

Actualmente, el abordaje quirúrgico del tumor de mama, precisa de un estudio tanto del tipo de tumor a extirpar como de la biopsia del ganglio centinela. Con ésta última práctica se determina la presencia o no de células cancerosas en el ganglio para así, en el procedimiento quirúrgico, extirpar el número de ganglios necesarios y no más.

Debido a que la mama drena tres de sus cuadrantes a través de sus colectores linfáticos en ganglios axilares, es frecuente encontrar células cancerosas en estos ganglios.

Esta exeresis ganglionar, puede ocasionar un linfedema secundario, ya que la ausencia de ganglios hace que el sistema linfático sea insuficiente para absorber la carga linfática, es decir, el sistema linfático sufre una insuficiencia mecánica.

La radioterapia puede contribuir a la aparición del linfedema siempre que la exeresis se haya practicado. No existe evidencia científica que afirme que la radioterapia por si sola puede provocar linfedema.
La radioterapia no influye directamente en los ganglios que quedan en la zona axilar, pero si en la red de vasos linfáticos que circulan por la zona radiada, provocando fibrosis del tejido intersticial y mal funcionamiento de estos vasos.

La quimioterapia así como la terapia hormonal sustitutoria pueden influir en el agravamiento del edema.
El linfedema aparece de manera lenta y progresiva. La persona puede tener síntomas iniciales, como pesadez y “sensación de presión” sin que haya cambios visibles en el brazo.

Cuando el linfedema se ha instaurado, se aprecia edema en la zona afectada (aumento del volumen del miembro), consistencia dura y en casos más avanzados cambios tróficos en la piel con aparición de fibrosis.

No existen tratamientos curativos, por esto, lo más adecuado es la instauración de medidas preventivas. El linfedema es una enfermedad crónica que usualmente requiere de un manejo durante toda la vida.

En algunos casos, esta condición mejora con el paso del tiempo, pero usualmente persiste algún grado de hinchazón durante años después de su inicio.

Para más información, comunicarse al teléfono 619836154.